Cómo encontrar tu pasión

¿Estás todavía estás buscando tu camino? ¿Aún no sabes a qué dedicar tus días y sientes (necesitas) que debes elegirlo para poder continuar? ¿Estás frustrado con tu vida laboral que la has dado por perdida y te has centrado en obtener felicidad de tu familia, amigos, hobbies? ¿O simplemente no encuentras ningún camino que realmente te apasione? ¿Piensas que no tienes suficiente talento en ningún área como para destacar? Me apunto a la idea de que esta última pregunta ha sido respondida con un sí.

Si éstos son tus sentimientos, probablemente has abandonado la búsqueda de lo que te apasiona, pensando que esto es algo que sólo algunos privilegiados conocen desde nacimiento. Son gente única que tiene un talento especial para desarrollar y se dedican a cultivarlo desde muy pequeños, llegando a tener éxito en lo que hacen, ¿no?

No.

Todos nacemos con cualidades únicas que apreciamos y cultivamos desde muy pequeños. Como niño que eras, disfrutabas de hacer las actividades sin ningún fin, sólo tu puro placer. ¡Eso es pasión! Después, al crecer, aprendiste que no tenía sentido hacer esto  o aquello con lo que disfrutabas porque no tenía sentido práctico. ¿Qué ibas a hacer con esta cualidad? Desde luego, no ganarte la vida. Eso no tiene ningún fin, deja de dibujar, deja de bailar, deja de canturrear, deja de plantar florecillas… Hemos aprendido a disociar pasión de actividad profesional. Un trabajo es un trabajo, ¿no?

¿Y si te animas a desaprender esta creencia? ¿Y si vuelves a considerar la posibilidad de que tu trabajo puede apasionarte y créeme, debe apasionarte? Le dedicas tantas horas al día como al sueño y casi más que a tu propia familia. Vuelve a considerar su importancia como fuente de satisfacción personal.

Conecta con tus deseos y completa estas frases:

-          Me siento genial cuando ________ (completa con una acción, o tantas como quieras).

-          ¿Cuáles son mis cualidades más visibles? Aquellas que yo aprecio en mí y aquellas que más aprecian los demás.

-          Si no importasen ni el dinero, ni el tiempo, si no me importasen las críticas de los demás, mi edad, si no existieran los PEROS, los SIN EMBARGOS y las excusas, ahora mismo estaría haciendo ________________ (completa con una acción o tantas como desees).

Parte de estas pistas que tu subconsciente te está dando y plantéate de veras, si no merece muchísimo volver a traer la pasión a tu vida.

¡Feliz Semana!

Sandra G.

Caminar mirando al cielo.

Hoy, de camino al trabajo, probé a mirar al cielo más veces de las que miraba al suelo. Me tropecé tres veces. Sin embargo, sonreí durante todo el camino.

Piensa en todas las veces que “miras al suelo” de tu vida sólo por miedo a tropezarte, perdiéndote “el cielo”, esas cosas que están destinadas a iluminarte el día.

Te garantizo que si te caes, volverás a levantarte. No tengas miedo y mira al cielo hoy.

¿Estoy creciendo?

¿Recuerdas cuando eras sólo un niño y cada día era diferente? Siempre había un espacio más para crecer, una cosa que se aprende y que no se sabía antes, un juego distinto que probar en el recreo…

¿En qué momento dejaste de notar que los días eran distintos? Aunque ya no eres un niño, te puedo asegurar que cada día nuevo en que te levantas encierra una nueva aventura, una verdad por descubrir, una conversación interesante y una puesta de sol distinta. Sólo tienes que estar abierto a ver estas pequeñas oportunidades que surgen como brotes casi invisibles en la tierra. Como en el inicio de la primavera, están arraigando sus raíces fuertemente en la tierra, para asombrarte en todo su esplendor en el verano.

Aprende a ver la vida con los ojos tu yo más niño. Y pregúntate, hoy, ¿estoy creciendo?

 

 

Días de lluvia, noches de pesadillas.

Hoy llueve mucho en Madrid, y en casi toda España. A algunos nos molesta, nos incordia el “problema” de que llueva. Ahora qué molestia, tener que ir cargando con el paraguas. ¿Y si cambiamos la perspectiva y aprendemos a ver la lluvia desde los ojos de un niño?

 

 

Si, como yo, has tenido una noche de pesadillas, observa su mensaje. En ocasiones es nuestra intuición indicándonos un mensaje, ¡no lo desdeñes! En otras, sólo te informarán de tus miedos, para hacerte más consciente de lo que debes trabajar en ti mismo. ¡Feliz martes!

Un libro metido en el horno del alma

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¡Buenos días! Quiero compartir con vosotros un nuevo proyecto que me llena de ilusión: ¡mi primer libro!

Estará dirigido a la curación de nuestra autoestima y a invitaros a ser más rebeldes e ir contra corriente, queriéndoos a vosotros mismos. 

Empiezo la mañana recolectando las enseñanzas de todos los maestros de los que he aprendido. Qué mejor manera de empezar el día : )

¿Por qué cuesta tanto cambiar malos hábitos?

Nos gusta la repetición a los seres humanos. ¡Nos encanta! Cuanto más repetimos una acción, mejor nos sale, más automática y menos consciente. Cuesta menos repetir algo que hemos venido haciendo una y otra vez, que introducir una nueva idea o una nueva acción. Es más fácil, porque ya hemos asimilado este patrón de comportamiento.

No importa que sepamos que lo que estamos haciendo es peor que hacer otra cosa diferente. ¡Pese a que sepamos que es mucho mejor y va a añadir calidad a nuestras vidas! Salir de la zona de confort implica un esfuerzo inicial que, cuando finalmente nos decidimos a dar un paso adelante y hacer el cambio, no tomamos en consideración lo suficiente.

Cuando te decidas a hacer un cambio, ten presente que te va a costar. Puede que te cueste mucho o que te cueste poco, pero siempre notarás una resistencia inicial de ti mismo a hacer algo diferente. Ten paciencia contigo, sé tu compañero y recuerda las razones por las que deseas hacer el cambio y por las cuáles éste es necesario. 

No te abandones en el remordimiento si en el proceso de cambiar un hábito, vuelves a caer varias veces. No lo estás haciendo mal, sólo estás corrigiendo el camino. En el proceso de cambio, tienes como enemigo a tu propia resistencia a salir de la rutina, que es mortífera, pero comodísima. 

Aprovecha estos pequeños “tropezones” para conocerte a ti mismo. Lejos de llorar y lamentarte, arrópate como si fueras tu mejor amigo y pregúntate qué ha pasado para que deseases volver al antiguo hábito. ¿Has sentido estrés? ¿Te has peleado con un vecino? ¿Te ha parecido que la señora de la panadería te ha mirado mal? Identifica las situaciones que te llevan a reproducir el hábito que quieres cambiar y cuéntate la historia de otra manera. 

Tu antiguo hábito puede ser menos que deseable, pero siempre cumple una función positiva. Sí, aunque no lo creas, incluso aquello que sabes que no está bien tiene una intención positiva detrás. Puede que el hábito que estás intentando cambiar sea comer compulsivamente. Lo cierto es que puede que estés comiendo más de lo que necesitas para bajar tus niveles de estrés, o porque deseas sentirte protegido. ¡Nada es totalmente negativo, de lo contrario, sería muy fácil eliminar el hábito puesto que no te produciría ningún placer en absoluto!

Esta es tu oportunidad para elevarte y crecer. Si eres capaz de ver por qué haces lo que haces y sobre todo, sin castigarte o reprenderte por ello, podrás planear alternativas para modificar tu comportamiento. Piensa “¿qué otras vías, más positivas para mí, puedo explorar para satisfacer esta necesidad?”

Centra tu atención en lo positivo, nunca en lo negativo. A la hora de cambiar un hábito, has de poner tu atención no en aquello que vas a perder, sino en la situación que deseas conseguir, en el cambio que deseas producir. Reformula tus deseos para que nunca sean negativos: transforma el “no quiero estar gordo” por “estoy sano y delgado”, el “no quiero ser tan cortante y borde” por “respondo con amabilidad y hago sentir bien a los demás”. Si concentras tus pensamientos no en aquello que te resistes a ser sino en aquello que quieres desarrollar, facilitarás el cambio. 

Piensa en lo que quieres. Actúa de acuerdo a ello. 

Olvida quién crees que eres y deja de resistirte, puesto que la autodisciplina sólo funciona durante un tiempo y mientras todo va bien y no existen conflictos que nos empujen a reproducir los antiguos hábitos.

Ahora que tienes todas las herramientas, ¿qué vas a cambiar hoy?

¡Que tengas una semana estupenda!

Sandra

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Conseguir lo que deseas está en tus manos

Where Once Was Wet (paint) (C) Richard Watson

Where Once Was Wet (paint) (C) Richard Watson

Me gustaría saber si piensas, de verdad, qué te diferencia de las personas que con toda confianza, consiguen todo lo que se proponen. Ya sabes, esas personas que parece que han nacido con un toque estilo Rey Midas, que convierten en oro todo lo que tocan y que parecen tener una suerte increíble. ¡Todo les sale bien!

¿Qué te diferencia de esa persona que parece tener el mundo a sus pies? A nivel esencial, específicamente humano, puedo decírtelo desde este momento: absolutamente nada.

Eres tan especial, tan único en tus talentos, en tu camino y en tu trayectoria que no existe nadie en este mundo que pueda compararse a ti. Esta persona con la que te comparas, que parece ser una privilegiada del destino y de la vida, sólo parece haber entendido este principio simple un poco antes que tú en el tiempo.

Pues bien, ¡ha llegado tu turno! El momento en el que te miras al espejo y reconoces que si dejas a un lado la comparativa inútil  y te concentras en el reconocimiento de tus tesoros interiores y en cómo ponerlos a trabajar para ti y para los demás, tu luz va a brillar más y más cada día.

¿Cómo puedo ayudarte a reconocer tu propia luz y poner a trabajar tus recursos interiores para tu bienestar?

La pregunta más importante que quiero que te hagas es ¿qué quieres lograr? ¿Qué quieres hacer? No te voy a preguntar por qué todavía. Escríbelo en un trozo de papel y sé concreto, lo más preciso que puedas en la descripción de tu sueño. Sé que probablemente tienes más de uno, pero para los propósitos de este ejercicio, elige sólo uno.

Si la falta de amor a ti mismo ha aplastado tu capacidad de soñar, escribe igual. Escribe sobre ello para que los  sentimientos de baja autoestima pasen a posarse en el papel y dejen de pesarte sobre los hombros. La falta de sueños no es real, sólo la has hecho dormitar un poco más de lo necesario, cuando te asustaste demasiado para pensar que podrían no hacerse realidad nunca.

Hoy te liberas de esa creencia, que ya no te apoya. Escribe sobre lo que soñabas hacer cuando eras sólo un niño.

¿Qué era lo que más te gustaba de tu sueño? ¿Por qué querías ser eso? ¿Querías ser admirado, inspirar, ser más sabio, ayudar a los demás?

Detrás de cada sueño, existe la necesidad de una sensación. Piensa y escribe de nuevo, ¿qué sentirás, que verás, qué oirás, qué tipo de personas te rodearán cuando logres tu sueño?

Poco a poco, una descripción muy detallada de tu sueño se irá revelando ante ti en el papel. A lo mejor conservas la idea inicial de tu sueño, a lo mejor te das cuenta de que prefieres otra cosa. No te asustes ni te ajustes a ninguna regla. Escribe libremente.

Los sueños se quedan en el aire si no se materializan.

 ¿Qué vas a hacer para conseguirlo? Si la motivación detrás de tu objetivo es enorme, es porque tu sueño tiene unas patas robustas y porque sabes que está alineado con tus valores interiores. Si tu sueño no está alineado con la persona que tú eres, se tambaleará hasta derrumbarse. Asegúrate de que es un sueño tan valioso, tan valioso, que tu nivel de compromiso con él es tan grande como el que tienes con un hijo. Es amor incondicional.

¿Qué puedes hacer hoy para conseguirlo? ¿Qué estabas haciendo ya, casi inconscientemente, para conseguirlo? ¿Qué estás haciendo para sabotearlo? Es tan importante ver qué acciones de nuestra vida cotidiana apoyan nuestro sueño como aquellas que lo están haciendo tambalear.

Sé valiente y cámbialas por otras acciones que sí estén detrás de ti, como un equipo de animadoras, empujándote en dirección a tu objetivo.

Por último, sé capaz de sentarte y descansar de cuando en cuando de camino a tus objetivos. 

Observa qué está funcionando, que no lo está. Sé flexible para modificar la trayectoria de camino a la meta si ves que ésta es demasiado tortuosa. Tu flexibilidad te aporta opciones distintas que no habías tomado en cuenta. Para llegar a un sitio no existe nunca jamás, un sólo camino. 

Celebra lo que has conseguido ya. La celebración refuerza tu espíritu y envía un mensaje de alegría a todas tus células. ¡Es tan humana y tan necesaria como el duelo! No dejes de felicitarte por los avances, por pequeños que sean. Y una vez celebres, llévalos a un nivel más alto.

Tengo la total confianza y seguridad de que puedes conseguir lo que desees, si está de acuerdo con tus valores y creencias. ¡Ya es hora de desarrollar todo tu potencial!

Sandra

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¡Te animo a compartir tu experiencia con este ejercicio con el resto de nuestra comunidad Presente Simple en los comentarios de abajo! Respondo a todos los comentarios. Es un placer que pases por aquí. 

 

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